EL
CARPINTERO DE PIGTOWN
Érase una vez en un pueblo
lejano llamado Pigtown, un carpintero, su nombre era Crash, él era conocido por
todos, pues era quien reparaba muebles, puertas y demás objetos de madera. Él
era el único carpintero que existía en Pigtown y vivía feliz en lo alto de una
montaña.
El carpintero tenía una
amiga, a la cual quería demasiado; ella se llamaba María Moñito, era una niña
hermosa, de piel oscura, ojos grandes color miel y dientes blancos y brillantes
como las estrellas.
Un día, María Moñito llegó a
la casa de Crash con una tarjeta, sus padres le iban a hacer una fiesta por su
cumpleaños. Por supuesto, Crash aceptó asistir.
Llegó el día de la
celebración y los habitantes de Pigtown llevaron a la cumpleañera varios
detalles hermosos: rosas azules, cajas musicales, joyas, el carpintero le llevó
un baúl antiguo que guardaba en su casa, era perfecto para guardar muchos
secretos e incluso para esconderse.
Pero no fue éste el regalo
que más le gustó, fue una cama grande, hermosa, una cama para una princesa;
éste obsequio se lo dio su padre, el “Chagua”, así le decían, pues sus mejillas
permanecían sonrojadas y parecían el fruto de esta planta.
El festejo terminó y María
no paraba de sonreír, pues para ella, éste había sido el mejor de los días. Al
llegar a casa, sus padres subían la cama por la escalera rumbo al cuarto de
María Moñito, pero su madre dio un mal paso y resbaló, la cama cayó a las
escaleras y con un golpe, una de las patas se partió.
La cara de esa niña pasó de
una gran felicidad, a una terrible tristeza; no podía creerlo, su regalo, el
que le había dado su querido “Chagua”, estaba roto, como su corazón. Él la
consoló y prometió solucionar el problema. Ese día, María Moñito no durmió.
Al amanecer, su padre llamó
a Crash, el carpintero. Él llevó todas las herramientas de su taller: clavos,
martillo, serrucho y por si hacía falta madera, lija y barniz.
El carpintero, dedicó toda
la mañana al arreglo de la cama de María Moñito; serruchó, clavó y pintó la
cama hasta dejarla como nueva.
Al llegar del colegio María
Moñito de nuevo sonrió, fue feliz, para ella había vuelto la dulzura de la
vida.
Por supuesto, todo Pigtown
se enteró de lo que había hecho Crash, todos lo felicitaron y él se sintió
orgulloso, pues él es su carpintero.
Cuento basado en la canción “serrucho” de Mr. Black el
Presidente
Elaborado por: Swamy Satyananda Lic. Lengua Castellana y
Literatura U. Sto. Tomás
Este cuento fue creado con el fin de enseñar a chicos de grado cuarto, la relación que existe entre la literatura y la música.
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