lunes, 16 de junio de 2014

El Doctor Parnassus y las apuestas

Hace muchos años, en una ciudad lejana llena de hombres felices, vivía un hombre a quien llamaban Doctor Parnassus, pues le tenían respeto por su sabiduría, contaba historias a todos y también porque era muy noble. En esa ciudad se sentía paz y tranquilidad.
Pero un día un hombre misterioso llegó al templo donde se reunían los habitantes de la ciudad a meditar y contar historias, este le propuso al Doctor Parnassus dejar de contar historias, para que saliera a conocer el mundo, pero el Doctor dijo que no, pues era necesario seguir contándoles historias a los habitantes de su ciudad y el hombre misterioso por medio de un truco de magia les borró la boca a todos los que estaban allí y le propuso de nuevo al hombre realizar una apuesta y así él tendría lo que quisiera. El Doctor Parnassus aceptó y aquel hombre le dijo: “El que consiga doce discípulos será el ganador y obtendrá el premio que quiera”. Parnassus apostó con quien luego se enteraría, era el diablo.
Pasaron los días y el Doctor Parnassus consiguió doce discípulos compartiendo la idea, que la imaginación era importante en la vida de todo ser humano y que de esta manera la humanidad siempre existiría al compartir historias.
El diablo, como perdedor le concedió al Doctor Parnssus un deseo, y éste eligió ser inmortal creyendo que así conseguiría llevar sus historias a todas las personas del mundo, pero no fue así. Los años pasaban y él se hacía más viejo y la gente no lo escuchaba. Su apariencia de hombre sabio y honorable con su vestimenta impecable que incluso lo hacía ver como un dios, desapareció; su barba era larga y desarreglada y su ropa llena de rotos y remiendos. El único que lo acompañaba era un enano, su mejor amigo, confidente y quien lo guiaba para que no siguiera cometiendo errores.
Pero el Doctor Parnassus  se acostumbró a hacer tratos con el diablo y un día al ver a una mujer hermosa decidió que quería ser de nuevo joven y le pidió que le devolviera su buena apariencia física. Por supuesto, el diablo cumplió con lo que le pedía el Doctor Parnassus, pero a cambio de ello le dijo que debía entregarle a su primer hijo o hija al cumplir los dieciséis años. El Doctor Parnassus no pensó en las consecuencias y aceptó de nuevo.
El Doctor Parnassus consigue enamorar a la mujer y su juventud y cuando ya estaban viejos de esa relación nace una hermosa niña a la que llaman Valentina, pero al nacer ella su madre muere. Los años pasan y el Doctor Parnassus parece haber olvidado aquello que les decía a sus discípulos, sobre contar las historias y mantener la humanidad y su imaginación, pues se dedica a vivir su vida sin importar nada más y para evitar que le quitaran a su hija inventaba la edad, pues sabía que el diablo algún día se la pediría.
Faltaban tan sólo tres días para el cumpleaños número dieciséis de su hija y el diablo golpeó a su puerta recordándole el trato que habían hecho, pero el Doctor Parnassus no quería perder a su hija así que hace otra apuesta y es conseguir cinco almas. El Doctor Parnassus con ayuda de su amigo el enano logra conseguir cuatro envolviéndolas con trucos y cuando parece indicar que va a ser el ganador, el diablo se le aparece a un grupo de hombres malos y los engaña haciéndoles creer que va a protegerlos. Los dos están empatados. Valentina se entera de la apuesta de su padre y del trato que hizo con el diablo acerca de entregar a su hija a los dieciséis y en medio de su dolor y su desespero le entrega el alma al diablo, haciéndolo ganador de la apuesta. Parnassus está destruido y llora desconsolado por perder a su hija, camina sin rumbo en un lugar desierto, sin saber de ella. El diablo se sintió satisfecho por su triunfo, pero al ver al Doctor Parnassus afligido, decidió dejar libre el alma de Valentina, y guiar a Parnassus para que la viera, pero el castigo de él, no sólo sería ser inmortal, sino también el no poder hablarle. Desde entonces, Parnassus se dedica a contar la historia de su vida en la calle por medio de marionetas, en compañía de su fiel amigo el enano.
Por: Swamy Satyananda Rojas 
Lic. Lengua Castellana y Literatura U. Santo Tomás
Cuento inspirado en la película: El imaginario del Doctor Parnassus

2 comentarios:

  1. Swamy, el cuento me pareció muy bonito, me gustó. El acuerdo de entregar al primer hijo me recuerda al pacto de un mago para quedarse con Arturo. La imagen en que les borra Parnassus las bocas está bien pensada.
    Jacobo

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