El Doctor Parnassus y las apuestas
Hace muchos años, en una ciudad lejana llena de hombres felices,
vivía un hombre a quien llamaban Doctor Parnassus, pues le tenían respeto por
su sabiduría, contaba historias a todos y también porque era muy noble. En esa
ciudad se sentía paz y tranquilidad.
Pero un día un hombre misterioso llegó al templo donde se reunían los
habitantes de la ciudad a meditar y contar historias, este le propuso al Doctor
Parnassus dejar de contar historias, para que saliera a conocer el mundo, pero
el Doctor dijo que no, pues era necesario seguir contándoles historias a los
habitantes de su ciudad y el hombre misterioso por medio de un truco de magia
les borró la boca a todos los que estaban allí y le propuso de nuevo al hombre
realizar una apuesta y así él tendría lo que quisiera. El Doctor Parnassus aceptó
y aquel hombre le dijo: “El que consiga doce discípulos será el ganador y
obtendrá el premio que quiera”. Parnassus apostó con quien luego se enteraría,
era el diablo.
Pasaron los días y el Doctor Parnassus consiguió doce discípulos
compartiendo la idea, que la imaginación era importante en la vida de todo ser
humano y que de esta manera la humanidad siempre existiría al compartir
historias.
El diablo, como perdedor le concedió al Doctor Parnssus un deseo,
y éste eligió ser inmortal creyendo que así conseguiría llevar sus historias a
todas las personas del mundo, pero no fue así. Los años pasaban y él se hacía
más viejo y la gente no lo escuchaba. Su apariencia de hombre sabio y honorable
con su vestimenta impecable que incluso lo hacía ver como un dios, desapareció;
su barba era larga y desarreglada y su ropa llena de rotos y remiendos. El
único que lo acompañaba era un enano, su mejor amigo, confidente y quien lo
guiaba para que no siguiera cometiendo errores.
Pero el Doctor Parnassus se
acostumbró a hacer tratos con el diablo y un día al ver a una mujer hermosa
decidió que quería ser de nuevo joven y le pidió que le devolviera su buena
apariencia física. Por supuesto, el diablo cumplió con lo que le pedía el
Doctor Parnassus, pero a cambio de ello le dijo que debía entregarle a su
primer hijo o hija al cumplir los dieciséis años. El Doctor Parnassus no pensó
en las consecuencias y aceptó de nuevo.
El Doctor Parnassus consigue enamorar a la mujer y su juventud y cuando
ya estaban viejos de esa relación nace una hermosa niña a la que llaman
Valentina, pero al nacer ella su madre muere. Los años pasan y el Doctor
Parnassus parece haber olvidado aquello que les decía a sus discípulos, sobre
contar las historias y mantener la humanidad y su imaginación, pues se dedica a
vivir su vida sin importar nada más y para evitar que le quitaran a su hija
inventaba la edad, pues sabía que el diablo algún día se la pediría.
Faltaban tan sólo tres días para el cumpleaños número dieciséis de
su hija y el diablo golpeó a su puerta recordándole el trato que habían hecho,
pero el Doctor Parnassus no quería perder a su hija así que hace otra apuesta y
es conseguir cinco almas. El Doctor Parnassus con ayuda de su amigo el enano
logra conseguir cuatro envolviéndolas con trucos y cuando parece indicar que va
a ser el ganador, el diablo se le aparece a un grupo de hombres malos y los
engaña haciéndoles creer que va a protegerlos. Los dos están empatados.
Valentina se entera de la apuesta de su padre y del trato que hizo con el diablo
acerca de entregar a su hija a los dieciséis y en medio de su dolor y su
desespero le entrega el alma al diablo, haciéndolo ganador de la apuesta. Parnassus
está destruido y llora desconsolado por perder a su hija, camina sin rumbo en
un lugar desierto, sin saber de ella. El diablo se sintió satisfecho por su
triunfo, pero al ver al Doctor Parnassus afligido, decidió dejar libre el alma
de Valentina, y guiar a Parnassus para que la viera, pero el castigo de él, no
sólo sería ser inmortal, sino también el no poder hablarle. Desde entonces,
Parnassus se dedica a contar la historia de su vida en la calle por medio de
marionetas, en compañía de su fiel amigo el enano.
Por: Swamy Satyananda Rojas
Lic. Lengua Castellana y Literatura U. Santo Tomás
Cuento inspirado en la película: El imaginario del Doctor Parnassus
Swamy, el cuento me pareció muy bonito, me gustó. El acuerdo de entregar al primer hijo me recuerda al pacto de un mago para quedarse con Arturo. La imagen en que les borra Parnassus las bocas está bien pensada.
ResponderEliminarJacobo
Muchas gracias.
Eliminar